STAND: REFLEJO DE LA EMPRESA

STAND: REFLEJO DE LA EMPRESA

2023-01-11510

Por Cristina Cunchillos

 

La participación en ferias es importante para las empresas de cualquier sector, pero su presencia puede ser aún más efectiva si está apoyada en un diseño de su escaparate que les ayude a comunicar de manera más clara los mensajes corporativos y crear una experiencia positiva entre su público

Las ferias siguen siendo una plataforma ineludible en muchos sectores a la hora de presentar nuevos productos, los servicios de una empresa o recordar la presencia en el mercado ante un público lo más amplio posible. Son días en los que los profesionales valoran el contacto cara a cara, ya sea para reforzar relaciones existentes entre proveedores y compradores o para establecer nuevas conexiones. Y el stand es el lugar en el que todo ocurre.

Contar con un escaparate en las citas sectoriales es, por tanto, muchas veces imprescindible pero también a menudo caro, sobre todo si se buscan las ubicaciones más vistosas y con mayor tráfico de público. Ante la necesidad de conseguir siempre un buen retorno de la inversión, es imprescindible una buena planificación que permita sacar el mejor partido posible a la participación en la feria… empezando por el diseño de un stand con sentido.

Más que un espacio
Porque no es simplemente un espacio donde desplegar materiales y mantener reuniones durante la feria. Es una plataforma de comunicación que, por sí misma, puede transmitir poderosos mensajes sobre quien expone y reflejar sus valores. Por eso, además de tener en cuenta las últimas tendencias en diseño y los gustos cambiantes del público, se ha de tener claro qué es lo que se quiere decir y ajustarlo al presupuesto disponible.

¿Más grande = mejor?
A la hora de impresionar al público asistente está claro que, cuanto más grande sea el stand, mejor. Sobre todo cuando se trata de competir entre marcas líderes. Después de todo, teniendo en cuenta el elevado coste que puede tener el espacio en algunos salones, son las compañías más poderosas las que pueden permitirse una mayor inversión en un escaparate más grande y espectacular. Y es que el tamaño puede ser percibido como un reflejo de la posición que el expositor ocupa –o aspira a ocupar– en el sector al que pertenece.

Pero también hay que recurrir al sentido común. Un espacio más grande no sirve de nada si no se utiliza bien o no tiene un diseño que resulte atractivo. Y, en épocas de incertidumbre, ostentar con un lugar excesivamente espacioso puede ser considerado como una prueba de despilfarro o una falta de sensibilidad, sobre todo si se trata de un sector que atraviesa  dificultades.

Reflejo de la empresa
La decoración elegida, y el diseño en sí, pueden convertirse en la tarjeta de visita del expositor. En una feria de turismo, por ejemplo, el espacio ocupado por un destino como Costa Rica se reconoce fácilmente por la exuberante naturaleza con la que suele estar decorado, recreando un bosque tropical, mientras que el de India es fácilmente asociado al destino si cuenta con un gigantesco Buda a la entrada… los destinos de playa pueden optar por un techo ondulante que recuerde a las olas del mar. Hay sectores que se prestan a diseños más sugerentes y sin duda el de la industria MICE es uno de ellos.

 

Referencia APA: https://puntomice.com/stand-reflejo-de-la-empresa/